NOTA: al hacer click sobre cualquiera de las fotografías se abrirá una ventana con esa foto a mayor tamaño.

Foto 1: Una vez cortado un trozo de madera de unos centímetros más de lo que mida la pieza final, es necesario taladrar 2 pequeños orificios en el centro exacto de ambos extremos. Quiero incidir en la meticulosidad con la que hemos de proceder. De errar conseguiremos un giro 'excéntrico' que arruinará nuestra pieza.
A continuación, realizar algunas marcas con lápiz sobre la varilla de acuerdo con las cotas del plano y, por supuesto, fijar la pieza en el torno y comenzar con la fase de torneado

Foto 2: Puede observarse que el cono obtenido en el primer cuerpo no es correcto. Su generatriz es curva, en lugar de rectilínea. Esto se solucionará posteriormente acoplando un trozo de papel de lija sobre una pieza metálica recta de la longitud necesaria de manera que al 'apoyarla' sobre el tubo eliminaremos esa indeseable curvatura. La moldura del primer refuerzo se ha hecho 'en basto'.

Foto 3: El tubo va tomando forma. El desbastado básico del segundo cuerpo se ha realizado con una lima para preservar las gubias. Una vez cerca de los diámetros finales si las usé. Puede observarse el mismo defecto que en la primera sección del tubo.

Foto 4: El cordón del cuello aparece y empezamos con la tulipa.

Foto 5: La tulipa está, prácticamente, lista. La curva se consiguió, primero, generando 'pequeños escalones' con las gubias. Para la curvatura definitiva use limas de perfil curvo a una velocidad baja para evitar el calentamiento y 'chamuscado' de la madera.

Foto 6: El brocal está casi listo.

Foto 7: Las molduras que rodean la boca de carga van apareciendo.

Foto 8: La moldura del primer refuerzo está hecha.

Foto 9:

Foto 10: Se preparan la lámpara y el cascabel tal y como se explicó anteriormente: pequeños escalones que serán 'convertidos' en curva con limas, con lo que la zona de la culata ha terminado.

Foto 11: Aspecto final del cañón sobre los planos. Se subsanaron los errores de conicidad mencionados anteriormente y se repasó ( sobre el torno ) su totalidad con lija de grano fino.

Foto 12: Otra vista del cañón de 24 libras en madera.
Se observa un detalle importante que aparece en los planos y que es una característica que diferencia a la artillería francesa de 1786 ( y posterior ) respecto a su antecesora: cada muñón no es un solo cilindro, sino realmente son 2 cilindros concéntricos, siendo el de menor diámetro el propio muñón que se apoya en la cureña y el mayor de ellos es una especie de refuerzo en su unión al tubo. En los planos se muestra el alzado y el perfil. En las vistas frontales completas no se aprecia con detalle esa zona. Así que me puse en contacto con el autor de la obra ( Gerard Delacroix ) el cual me remitió rapidísimamente ( quiero agradecérselo públicamente ) los planos originales de un cañón del calibre y período en cuestión en los que aparece la sección que me interesaba.

Foto 13: Quedaba por decidir el momento de la realización de los muñones. En un principio pensaba incorporarlos al modelo de madera para que formaran parte del molde, pero cambié de idea. El motivo es que, para hacer pruebas con elastómeros y aleaciones y con objeto de 'ahorrar costes' ( posibles pequeños fracasos, como así fue ) tras tornear el cañón principal hice lo propio con el pedrero, el cual incorporaba los muñones. Se hizo el molde y se obtuvieron las piezas de metal. Para 'pulirlos' ( aunque se le dio tapa poros y se lijó, en algunas partes se nota cierto grano de la madera ) fue necesario poner de nuevo en el torno cada una de las unidades obtenidas para repasarlos, y los muñones entorpecen esta operación.
Por tanto los muñones serán piezas independientes que se unirán al tubo una vez obtenido en metal. Su implementación es más compleja de lo que de un primer análisis se deduce.